La creciente demanda de participación ciudadana para procesos organizados para las
administraciones públicas, especialmente para realizar auditorías ambientales y agendas 21 locales, ha sido la primera oportunidad para poner a punto y aplicar con éxito el sistema Delibera, empezando por la Agenda 21 de Barcelona el año 2001.
La ineficiencia de muchos de los procesos participativos tradicionales, en casi todos los sectores, hace que el sistema
Delibera sea cada vez más utilizado en el
tercer sector (asociaciones, ong, cooperativas...), para organizar
foros y redes internacionales, especialmente multilingües, para preparar
convenciones, congresos y asambleas, para realizar
consultas en sectores profesionales, como herramienta para el
mundo educativo y, incluso, para crear canales participativos en las
empresas más innovadoras.